martes, 7 de agosto de 2018

Libros claustrofóbicos y agobiantes

Me he dado cuenta de que me gustan los libros claustrofóbicos y agobiantes. Libros que tienen lugar en una pequeña habitación, un refugio, una casa... y los personajes están ahí atrapados sin poder salir. Me suelen gustar porque demuestran los recursos que tiene el escritor de crear una buena novela que te mantiene intrigado con tan pocos elementos. Es verdad que pueden ser un poco estresantes y producen mucha opresión, yo no podría leer dos seguidos. Pero dosificados, me gustan mucho. 




Aviso: No aptos para claustrofóbicos.

          


-La habitación de Emma Donoghue: 

Quizá hayas pensado en este libro el primero al leer esta entrada y confieso que yo también. Por el éxito que ha tenido y que han hecho una película que ha ganado Oscar, ha dado mucha fama a los libros claustrofóbicos. En este caso, sabemos en las primeras páginas que la protagonista está secuestrada en una caseta insonorizada con un hijo al que ha dado a luz allí dentro. Desde que tuvo uso de razón, le estuvo engañando para que creyera que lo único real era la habitación y que el mundo exterior era de mentira, solo existía en televisión. 

Puedes comprarlo aquí

-Terapia de Sebastian Fitzek:

Esta novela es un poco diferente. El protagonista está recluido en una casa alejada de todo en medio de la nieve. Nos enteramos pronto de que su hija desapareció siendo una niña hace algunos años. La historia comienza cuando conoce a una mujer que dice haber escrito un personaje idéntico a su hija. Es muy claustrofóbico porque toda la acción transcurre en esa casa y el misterio es muy envolvente y opresivo.

Puedes comprarlo aquí

-Orange is the new black de Piper Kerman:

Quizá te suene este libro porque conozcas la serie de televisión inspirada en él. Pero por si no lo conoces, este libro no es ficción sino que es una historia real. Está escrito por Piper Kerman, a la que pillaron colando droga en Estados Unidos y la metieron en la cárcel. Nos habla de cómo es una cárcel de mujeres y su experiencia allí. Es muy interesante y aprendí muchas cosas nuevas pero también es muy opresivo.

Puedes comprarlo aquí.

          


-El coleccionista de John Fowles: 

Esta novela se parece un poco a Habitación, de la que he hablado antes, pero está contada desde la perspectiva del secuestrador. Un hombre secuestra a una chica con la que está obsesionado y la encierra en un sótano insonorizado en su casa. Habla de la obsesión y la necesidad de poseer (de coleccionar). Quizá con esta descripción haya sonado que el autor romantiza esta situación, pero no es así para nada. No trata de que el secuestrador te caiga bien ni le justifica para nada.

Puedes comprarlo aquí.

-La campana de cristal de Sylvia Plath:

No toda esta novela transcurre en un lugar claustrofóbico y cerrado, más bien la segunda parte que ocurre en un psiquiátrico. Pero toda la novela me parece muy agobiante y fría porque la propia mente de la narradora y protagonista es un lugar claustrofóbico e incómodo. Es una novela muy interesante y bastante dura de leer.

Puedes comprarlo aquí.

-Las vírgenes suicidas de Jeffrey Eugenedes:

En Las vírgenes suicidas, la opresión viene de mano de la madre de las hermanas Lisbon. Su fuerte religiosidad y la importancia que da a los valores morales y al qué dirán hace que las niñas estén encerradas en la casa de manera física pero también psicológica. Le pone tantos barrotes a la juventud que la escapatoria que tienen es el suicidio, como se nos indica en las primeras páginas. 

Puedes comprarlo aquí.


             


-Uzumaki de Junji Ito: 

Junji Ito es un maestro del manga de terror, pero en este caso es más bien de temática agobiante. Empiezan a ocurrir sucesos extraños en relación con los espirales, cada capítulo nos describe un fenómeno distinto. Como un espiral, la historia se va volviendo cada vez más agobiante y complicada, más reducida. Creo que es una obra maestra en este sentido. 

Puedes comprarlo aquí

-En el balneario de Herman Hesse:

Quizá la novela más inusual de la lista sea esta. En ella, el protagonista padece de una enfermedad y se retira al balneario de Baden-Baden a seguir un tratamiento que incluye baños, dieta sana y evitar los excesos. En este caso, es la constante rutina y la supresión de todo lo que es medianamente divertido o excitante lo que hace que sea extrañamente agobiante. 

Puedes comprarlo aquí.

-La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca:

En mi reseña de Las vírgenes suicidas ya hablé de la relación de ese libro con La casa de Bernarda Alba. Aunque está ambientado en otros tiempos, aquí también hay una madre opresora que impide que sus hijas disfruten de su juventud porque sería amoral y estaría mal visto por la sociedad. En mi opinión, este sentimiento de angustia es más fuerte en esta obra de teatro porque todas las escenas transcurren en la casa de Bernarda, que además tiene las ventanas tapadas con telas negras. 

Puedes comprarlo aquí.

          


-El viaje íntimo de la locura de Roberto Iniesta:

Este es uno de los libros más extraños que he leído nunca. Ni siquiera sé si recomendarlo. Lo que sí sé es que es muy agobiante. Cuenta el descenso del protagonista hasta la locura, en la soledad de su casa. Su mente es un lugar oscuro y peligroso y a mí me hizo sentir mucha angustia. Si te gusta Extremoduro, seguro que sabes que lo ha escrito el cantante y deberías leerlo. Pero si no te gusta el grupo, quizá no te interese demasiado. 

Puedes comprarlo aquí

-Relato de un náufrago de Gabriel García Márquez:

Un libro que demuestra que es posible sentir claustrofobia estando al aire libre es el Relato de un náufrago. Cuenta la historia real del superviviente de un naufragio que vivió días en un tablón de madera, sin nada que comer ni que beber en mar abierto. El mar puede ser un lugar que produce mucha agorafobia. 

Puedes comprarlo aquí.

-La muerte en Venecia de Thomas Mann:

Por último esta novela en la que lo que produce el agobio es la propia ciudad de Venecia. La preciosa ciudad está descrita por el narrador como algo sucio y repugnante llena de malos olores y enfermedad. Como lector, sólo quieres que el narrador se vaya de ahí, pero él quiere quedarse para poder admirar al joven Tadrio. Por supuesto, la ciudad de los canales es aquí una metáfora de la depravación y la situación mental en que se encuentra el protagonista. 

Puedes comprarlo aquí.

¿Has leído alguno de estos libros? ¿Conoces otros libros agobiantes y claustrofóbicos?


Sigue Los Libros del Desván en las redes sociales:
Facebook
Instagram
Pinterest 
Bloglovin

2 comentarios:

  1. El único que me apetece un motón es el de las vírgenes suicidas que le tengo echado el ojo hace un motón. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí me encantó! Si lo lees, cuéntame qué te parece. Como te gustó Middlesex del mismo autor, seguro que te gusta. Un beso!

      Eliminar